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Tipos de interacción



La interacción cara a cara tiene lugar en un contexto de co-presencia; los participantes en la interacción están uno frente al otro y comparten un sistema de referencia espacio-temporal común. De aquí que los participantes puedan emplear deícticos “aquí”, “ahora”, “esto”, “aquello”, etc… y asumir que serán comprendidos.
La interacción cara a cara también posee un carácter dialógico, en el sentido de que generalmente implica un flujo de información y comunicación bidireccional; los receptores pueden responder (al menos en principio) a los emisores, y los emisores son igualmente receptores de los mensajes a ellos dirigidos a causa de las respuestas a sus propias observaciones. Otra característica de la “interacción cara a cara” es que los participantes comúnmente emplean una multiplicidad de señales simbólicas con el propósito de transmitir mensajes e interpretar mensajes transmitidos por otros. Las palabras pueden ser reforzadas por medio de guiños y gestos, frunciendo el ceño o sonriendo, cambiando la entonación y cosas parecidas. Los participantes en una «interacción cara a cara» están constante y rutinariamente implicados en comparar las diversas señales simbólicas empleadas por los hablantes, utilizadas para reducir la ambigüedad y redefinir su comprensión del mensaje. Si los participantes detectan inconsistencias, o señales que no se corresponden unas con otras, puede dar lugar al inicio de una serie de problemas que podrían llegar a amenazar la continuación de la interacción y poner en tela de juicio la sinceridad del hablante.
Thompson (1998).

Recursos para la interacción cara a cara
ü Contacto visual
   Comunicación no verbal
   Lenguaje corporal
   Microseñales
ü El discurso
   Tono
   Ritmo
ü La proxemia
ü Materiales de apoyo
   Impresos: Folletos, materiales de mano, reportes, etc.
   Presentaciones digitales
   Videos
   Escritos en cualquier soporte
   Cualquier tipo de evidencia física e intangible

Thompson reconocía la posibilidad del surgimiento de nuevos tipos de interacción por el horizonte que se veía hace veinticinco años en relación a internet y el cómputo. Hoy en día la interacción mediática ha invadido todas las formas y espacios de interacción humana. La tecnología y los interfaces están presentes en todos los ámbitos de acción de todos los segmentos de la sociedad.

La “interacción mediática” implica el uso de medios técnicos (papel, cables eléctricos, ondas electromagnéticas, etc.) que permiten, transmitir información o contenido simbólico a individuos que están en lugares distantes, alejados en el tiempo o ambos casos. La “interacción mediática” se extiende a través del espacio y del tiempo, adquiriendo así características distintivas que la diferencian de la “interacción cara a cara”. Mientras que la “interacción cara a cara” tiene lugar en un contexto de co-presencia, los participantes en la “interacción mediática” se ubican en contextos espacial y/o temporalmente distintos. Los participantes no comparten el mismo sistema de referencia espacio-temporal y no pueden asumir que los otros entiendan expresiones deícticas que utilizan. De aquí que los participantes siempre deban tener en cuenta la cantidad de información referida al contexto que se debería incluir en el intercambio…

La “interacción mediática” también implica cierta limitación del conjunto de pistas simbólicas a disposición de los participantes.
La comunicación por medio de la correspondencia, por ejemplo, impide que los participantes utilicen señales simbólicas    –propias– asociadas con la co-presencia física (gestos, expresiones faciales, entonación, etc.), mientras pueden acentuar otras señales simbólicas (aquellas vinculadas a la escritura). De manera parecida, la comunicación a través del medio telefónico priva a los participantes de las señales visuales asociadas con la “interacción cara a cara”, mientras que preservan y acentúan las señales orales. Al limitar el surtido de indicaciones simbólicas, la “interacción mediática” suministra a los participantes, menos herramientas simbólicas para la reducción de la ambigüedad. De ahí que la “interacción mediática” adquiera un carácter, de alguna manera, más orientado hacia los fines que la “interacción cara a cara”. En la medida en que se reduce el conjunto de señales simbólicas, los individuos tienen que recurrir más y más a recursos propios para interpretar los mensajes transmitidos.
Thompson (1998).

La tercera forma de interacción, llamada por Thompson “casi-interacción mediática”.

Utilizo este término para referirme al tipo de relaciones sociales establecidas por los medios de comunicación de masas (libros, periódicos, radio, televisión, etc.).' Como las “interacciones mediáticas”, esta tercera forma de interacción implica la disponibilidad extendida de información y contenido simbólico en el espacio y/o el tiempo; en otras palabras, la «casi-interacción mediática» está relacionada a través del espacio y el tiempo. En muchos casos, ello también implica una cierta reducción del surtido de señales simbólicas en comparación con la “interacción cara a cara”. A pesar de ello, existen dos cuestiones fundamentales en las que la “casi-interacción mediática” se diferencia de la “interacción cara a cara” y de la “interacción mediática”. En primer lugar, los participantes tanto en una “interacción cara a cara” como en una “interacción mediática” están orientados hacia sujetos específicos, para los que producen las acciones, expresiones, etc.; sin embargo, en el caso de la “casi-interacción mediática”, las formas simbólicas son producidas para un indefinido abanico de receptores potenciales. Segundo, mientras que la “interacción cara a cara” y la “interacción mediática” son dialógicas, la “casi-interacción mediática” posee un carácter monológico, en el sentido de que el flujo de comunicación resulta más que otra cosa unidireccional.

El lector de un libro, por ejemplo, es sobre todo receptor de formas simbólicas cuyo emisor no requiere (y generalmente no recibe) una respuesta directa e inmediata.

Dado que la «casi-interacción mediática» posee un carácter monológico e implica la producción de formas simbólicas para un número indefinido de receptores potenciales, es considerada un tipo de casi-interacción. No posee el grado de reciprocidad y las especificidades interpersonales de otras formas de interacción, ya sean “mediáticas” o “cara a cara”. Sin embargo, la “casi-interacción mediática” es, a pesar de todo, una forma de interacción.
Crea cierto tipo de situación social en la que los individuos se conectan unos con otros en un proceso de comunicación e intercambio simbólico. Se trata de una situación estructurada en la que algunos individuos están implicados en la producción de formas simbólicas para otros que no están físicamente presentes, mientras que otros están fundamentalmente implicados en recibir formas simbólicas producidas por otros a los cuales no pueden responder, pero con quienes pueden establecer lazos de amistad, afecto o lealtad.
Thompson (1998).



Elementos del proceso de la comunicación estratégica
e interacción comunicativa según la teoría de la persuasión

Diseño: Giovanni Martínez C.  2016

Medios de Comunicación y tipología de los códigos
Para la interacción comunicativa cualquier cosa que sirva para intercambiar mensajes y/o difundir información con sentido para los interlocutores es un herramienta de comunicación
Sin embargo, podemos clasificar los medios de comunicación según la interacción comunicativa, por los recursos que se emplean en medios alternativos, medios sociales, medios masivos e identificar los códigos sociales,  textuales e interpretativos que se emplean en cada uno de ellos.
Medios alternativos
Diseño: Giovanni Martínez C.  2016




Medios sociales
Medios masivos
 Diseño: Giovanni Martínez C.  2016